«Dormir es fundamental para
afrontar en perfectas condiciones la posterior vigilia, para la supervivencia
del individuo y para el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Cuando no
se duerme adecuadamente, hay un menor rendimiento cognitivo, baja la
concentración y, entre otras alteraciones cognitivas, se producen fallos de
memoria, cambios bruscos de humor y alteraciones en el proceso de toma de
decisiones», señala el doctor Hernando Pérez, Coordinador del Grupo de Estudio
de Vigilia y Sueño de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
Además, cuando no se consigue
dormir adecuadamente aumenta el riesgo de hipertensión y la probabilidad de
sufrir un ictus, además de agravar y/o aumentar la probabilidad del desarrollo
de otro tipo de enfermedades como la enfermedad de Parkinson o posiblemente el Alzheimer (entre 42 y
98% de los pacientes con Parkinson, y el 25% de los pacientes con Alzheimer
sufren trastornos del sueño)
Los riesgos de no dormir bien
«Los trastornos del sueño, tipo
apneas obstructivas, suponen quizás el factor de riesgo cerebrovascular más
importante. Roncar y hacer apneas aumenta el riesgo de padecer un ictus, en
consonancia con facilitar el desarrollo de hipertensión arterial, pero también
es una consecuencia: el 63% de las personas con problemas cerebrovasculares
experimentan un alto índice de apneas durante la noche», mantiene el doctor
Hernando Pérez.
Las apneas del sueño pueden
conllevar a demencia vascular pues,
en un 50% de los casos, van generando pequeñas lesiones isquémicas cerebrales
de forma progresiva: «Un reciente estudio las ha vinculado con la enfermedad de Alzheimer aunque ahora se trata de
ver si son causa, consecuencia o simple coexistencia, viendo si al resolverlas
con una máquina llamada CPAP se frena el desarrollo del deterioro cognitivo»,
explica el doctor.
La Sociedad Española de
Neurología calcula que entre el 60% y el 80% de los pacientes con narcolepsia y
el 90% de los pacientes con apnea del sueño o con síndrome de las piernas
inquietas no están diagnosticados.
Cómo debe ser el sueño
«Dormir es una necesidad y,
además, el sueño debe ser de calidad y reparador. Cuando esto no se consiga es
el momento de visitar a un especialista», comenta experto.
Y, ¿cuánto tiempo es aconsejable dormir? «Últimamente también se han
presentado diversos trabajos que han relacionado la falta de sueño,
generalmente inferior a 6 horas, con aumento del riesgo vascular o con disminuir
la esperanza de vida. Y aunque todavía queda mucho por estudiar al respecto,
todo parece indicar que un término medio, es decir, unas 7-8 horas diarias, es
lo más indicado», concluye el doctor Hernando Pérez.
Una patología, en cifras
Según datos manejados por la
Sociedad Española de Neurología (SEN) entre un 20 y 48% de la población adulta
sufre en algún momento dificultad para iniciar o mantener el sueño. Pero en
hasta un 10% de los casos es debido a algún trastorno de sueño crónico y grave
(…)
Esto lleva a que en enfermedades
como la narcolepsia se produzca una demora media en el diagnóstico de hasta 10
años o que pacientes con apneas, desde incluso la adolescencia, se
diagnostiquen por haber sufrido un ictus isquémico después de los 65 años y que
podría haberse evitado.
Fuente y texto completo: El Correo

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