"Avanzando hacia una cultura del cuidado sin sujeciones"
En el modelo de cuidados español, el uso de sujeciones físicas y químicas
en centros de atención a personas mayores es una práctica bastante frecuente.
Los estudios realizados sobre este tema son escasos, no obstante, todos
coinciden en la alta tasa de prevalencia de uso de estos dispositivos en España
en comparación con otros países (en torno al 20%).
Los principales motivos por los que se utilizan sujeciones en los cuidados
son la prevención de caídas, o la reducción de riesgos, tanto para el propio
mayor (evitar, por ejemplo, que se arranque la sonda) como para los que le
rodean (evitar que moleste a otros residentes). Sin embargo, la realidad nos
muestra que las consecuencias de estas técnicas pueden resultar más dañinas que
las propias causas que llevan a utilizarlas (…)
Se trata de un problema complejo, que se ha producido por varias causas.
Una de ellas es el proteccionismo que predomina en la cultura del cuidado de
nuestro país. Este proteccionismo desde el que cuidamos a las personas mayores
y/o personas dependientes nos ha conducido a sobrevalorar su seguridad sobre
otros aspectos de igual o mayor importancia, como puede ser su derecho a la
libertad, autonomía o dignidad.
(…) Hemos llegado a la conclusión de que esto se debe a que en España el
enfoque del cuidado está centrado en la organización y no en la persona cuidada
y en sus necesidades, deseos y preferencias, lo cual nos ha derivado al
excesivo proteccionismo que se comentaba en líneas anteriores, a la
infravaloración de los derechos de las personas frente a la seguridad, y a la
concesión de un papel preponderante a los trabajadores y a las familias frente
al papel del propio enfermo cuidado.
Desde la Fundación Cuidados Dignos, pensamos que sería necesario modificar
todo el modelo de cuidado, en el cual habría que tener en cuenta las sujeciones
como una práctica integrada en esa forma de cuidar que queremos transformar.
Para lograr esa transformación en los centros sociosanitarios que
fundamentalmente cuidan personas mayores, la Fundación Cuidados Dignos creó
toda una metodología que propicia el cambio en el enfoque del cuidado, de
manera que en el centro de la atención se sitúa a la persona cuidada y no a la
organización. Es decir, se pasa de un Modelo Centrado en la Organización a un
Modelo Centrado en la Persona, y en sus necesidades, deseos y preferencias, a
un Modelo de Cuidado Individualizado.
Teniendo en cuenta este nuevo enfoque, las sujeciones se consideran una
necesidad del centro o de la organización, que no conoce otra manera de cuidar,
y no una necesidad, ni mucho menos preferencia, de la persona cuidada. Por
tanto, se busca eliminar su uso y sustituirlo por otra forma de trabajar que
respete los deseos de la persona y además no le cause perjuicio alguno.
Con este nuevo paradigma del cuidado se favorece el respeto, la libertad y
la autonomía de la persona mayor cuidada, por lo que contribuye a cambiar,
también, la percepción que se tiene actualmente acerca del colectivo de
personas mayores y de las personas dependientes, llevándonos a contemplar
primero sus capacidades y su potencial, en vez de su discapacidad o
deficiencia. Se logra transformar, por tanto, toda la cultura de cuidado.
(…) Animamos a "todas las organizaciones que cuidan" a sumarse
"generosamente" a este "cambio de nuestro modelo de cuidado".
Autora: Ana Urrutia
Beaskoa.
Presidenta de la
Fundación Cuidados Dignos
Texto completo: CRE Alzheimer

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